La primera mención de Lovaina (“Loven”) es del año 891, cuando un ejército vikingo fue derrotado por el rey franco Arnulfo de Carintia. De acuerdo a la leyenda de la ciudad, sus colores rojo-blanco-rojo representan las costas manchadas de sangre del río Dyle después de esta batalla.
Situada en el río y cerca de la fortaleza de los Duques de Brabante, Lovaina se convirtió en el más importante centro del comercio en el ducado entre los siglos XI y XIV. Una muestra de su antigua importancia como centro de fabricación de tela, está muy bien reflejada en el ropaje típico de Lovaina, conocido en textos de fianles de los siglos XIV y XV como lewyn (o también Leuwyn, Levyne, Lewan(e), Lovanium, Lovaina).











