En la Plaza de San Bavon, auténtico centro neurálgico de la ciudad, esta “La Fuente de los Jóvenes Arrodillados” (Bron der Geknielden) llamada también, un poco irrespetuosamente por los ganteses, “la fuente de los meones” (de pisserkes).
La obra, realizada por George Minne en 1898, presenta a cinco jóvenes que se miran, desde hace más de un siglo en el espejo del agua, con la esperanza de saber la respuesta de quiénes son. Desgraciadamente, es la pregunta la que se refleja en el agua y no la respuesta.
