El Duomo es el símbolo y uno de los puntos de partida para conocer la ciudad de Milán. Iniciada en 1386 y finalizada 501 años más tarde, en 1887, el Duomo se ha convertido en una de las catedrales más bellas del mundo y en la segunda más grande en tamaño (sólo superada por la Catedral de Sevilla) que atrae a miles de turistas cada año. Situada en la plaza central de la ciudad, posee una altura de 157 metros, con 92 metros de ancho y una capacidad para albergar a 40.000 personas. De estilo claramente gótico aunque también añade estilos arquitectónicos renacentistas y neoclásicos. Cuenta con 2245 estatuas, siendo de entre todas ellas la más querida, la estatua dorada de la Madonnina de Perego (Virgencita de Perego), que vigila en la aguja mayor desde 1744.

















































































