La Colegiata de Santa María de Valladolid fue la principal iglesia de la ciudad entre el siglo XI y el XVI. Su construcción se debe al repoblador de Valladolid Pedro Ansúrez en el siglo XI. Hoy se conservan tan sólo algunas ruinas y unas pocas capillas, situadas cerca de la Iglesia de Santa María La Antigua y junto a la inconclusa catedral de Valladolid.


