20 millones de objetos y seres vivos forman parte de la historia de la tierra y la variedad sensacional de la naturaleza: los Habsburgo coleccionaron bajo este techo, situado cerca del Palacio Imperial, desde insectos hasta pterosaurios, pasando por piedras preciosas y minerales. Numerosos ejemplares disecados de animales ya extinguidos o que corren gran peligro de extinción son la razón por la cual esta colección tiene un valor inconmensurable.











