Fue fundado en 1263 por Jean de Bailleul, señor escocés de origen normando, bajo el auspicio del obispo de Durham. Al morir éste en 1269, su viuda, Dervorguilla de Galloway, hace que la fundación sea definitiva: aportó más bienes y, en 1282, regula sus estatutos como colegio. Durante mucho tiempo es de modesta importancia y en el Siglo XVI, se significa por su fidelidad a la Iglesia Católica Romana y su oposición al anglicanismo.
La Revolución inglesa golpea con dureza al college, que se ve obligado a apoyar a la Corona en 1642 con un “préstamo” de sus reservas de oro y plata, que a día de hoy aún no se ha reembolsado. En 1666, el gran incendio de Londres destruyó algunas de sus propiedades, agravando su ya precaria situación económica. Hasta principios del Siglo XVIII el colegio no recuperará el equilibrio financiero.
Bajo la dirección de Benjamín Jowett (1870–1893), el colegio aumenta su relevancia y llega a ser uno de los más reputados dela Universidad de Oxford.
























