Se trata de un torreón defensivo a principios del S. XIV , sobre un antiguo calefactorio romano, para servir de fortificación debido a los distintos bandos nobiliarios que cohabitaban entonces.
Presenta una altiva torre rectangular de tipo defensivo con troneras y galería en lo alto, de sillería de granito en su parte baja y el resto mampostería de granito con labores de esgrafiado. Su portada tiene un arco de medio punto con el escudo de los Aguilar, y su interior cuenta con dos patios renacentistas con columnas y amplias galerías.
El Palacio, o más concreta mente su ampliación, se produce detrás dela Torrea mediados del s.XVI (1564). El conjunto se organiza en torno a un primer patio cuadrado y otro tras él ajardinado; ambos presentan pórticos de doble orden, en los costados sur y este el primero, y sólo en el frente oriental el segundo. Ambos son de cantería de granito, con esbeltas columnas y robustas zapatas soportando los dinteles, las balaustradas en el piso superior y esmerada decoración escultórica a base de medallones esculpidos en caliza e incrustados en los arquitrabes, motivos florales estilizados y friso de rombos bajo las cornisas.
