La iglesia de San Clemente es una auténtica maravilla, se trata de un edificio del siglo XIII que está formado por una planta de una sola nave con un ábside semicircular. Quizá lo más llamativo es la preciosa torre y la galería porticada con cuatro arcos que se encuentra en la parte sur del templo.
El ábside de la iglesia de San Clemente posee una estructura prismática que le diferencian del resto y posee además varias ventanas de arco de medio punto separadas por columnas de piedra.



