Llamada La Iglesiona, la basílica del Sagrado Corazón de Jesús se encuentra en Gijón (Asturias). El 18 de agosto de 1998 se hizo cargo de ella la Archidiócesis de Oviedo tras un acuerdo con la Compañía de Jesús, que fue la que encargó su construcción. La fachada del Real Instituto de Jovellanos da frente a este templo. Nave única cubierta por arcos parabólicos y coronada por una girola en torno al presbiterio. Muy buenas vidrieras entre los huecos de los arcos laterales. Escultura de Cristo culminando la fachada. La fachada principal del antiguo Real Instituto de Jovellanos se sitúa frente aLa Iglesiona (c/ Jovellanos, entre las del Instituto y Begoña), nombre popular dado a la misma, edificada entre 1918 y 1922 en base a un proyecto, fechado en 1911, del arquitecto catalán Joan Rubió i Bellver, discípulo y colaborador del gran maestro Gaudí, autor dela Sagrada Familia de Barcelona. No obstante, el verdadero director de las obras fue el también arquitecto Miguel García dela Cruz, quien introdujo algunos cambios en el diseño inicial, como la supresión de las torres previstas en un principio. Sin lugar a dudas, se trata del templo más espectacular de Gijón, con una referencia del conjunto a pautas impresionistas más que modernistas, y ello a pesar de la filiación de su diseñador. Se trata de un edificio de una sola planta con grandes arcos parabólicos de inspiración gaudiana que culmina en girola en torno al presbiterio. Exteriormente, la fachada muestra un atrio; un óculo protegido por precioso trabajo de rejería, por encima del ingreso principal, así como la ventana triple de la zona superior. De la recargada decoración del conjunto es un buen testimonio el remate de la fachada en una gran estatua del Sagrado Corazón de Jesús, esculpida con mármol blanco de Carrara (Italia) por el escultor Serafín Basterra; se asienta sobre un alargado templete, a49,5 m de altura, resultando visible prácticamente desde todos los puntos de la ciudad.












