El hombre, las guerras, y el tiempo han arruinado gran parte de aquellas, pero aún aparecen en la ciudad lienzos que muestran vieja estructura defensiva.
La murallas llegaban al Guadalquivir, donde aún son visibles lienzos y torres. Desde éstas el viajero puede contemplar la estampa sólida del puente romano, los restos de los molinos que se ubicaban en medio del cauce, y la popular Albolafia, entreteniendo su mirada en el animado foro de las garcetas que frecuentan la zona.


