Belén es una ciudad de Cisjordania, situada a unos 9 km al sur de Jerusalén y enclavada en los montes de Judea. Desde diciembre de 1995, se encuentra administrada por la Autoridad Palestina. Su población es de 27.000 habitantes, siendo la mitad musulmanes y la otra mitad cristianos, en su mayoría ortodoxos. Su nombre proviene, en las lenguas habladas tradicionalmente en la región, de:
بيت لحم (Bayt Laḥm) ‘casa de la carne’ en árabe.
בית לחם (Bet Léḥem o Bet Láḥem), en hebreo.
Bêṯ Léḥem, o Bêṯ Lāḥem (‘casa del pan’) en hebreo tiberiano.
Bêth Lahamu (‘casa del dios Lahamu’) en idioma cananeo.
La ciudad tiene gran significado religioso para los cristianos y musulmanes al ser, de acuerdo con la Biblia, el lugar de nacimiento de Jesús de Nazaret según los evangelios de Lucas y Mateo. Es también un importante lugar de peregrinación para los judíos, que veneran la tumba de Raquel situada a la entrada de la ciudad y para los que la ciudad es lugar de nacimiento y de coronación del rey David.
El gobierno de Israel ha rodeado la ciudad de murallas y pasos de control para evitar ataques terroristas, impidiendo el libre tránsito de los habitantes y limitando los intercambios comerciales. Esto ha provocado una gran disminución del turismo, una de las principales fuentes de ingresos de la ciudad.



