La imponente fachada de la Estación Central de Ámsterdam constituye un atractivo más de la ciudad. Construida entre 1882 y 1889, es una de las estaciones más importantes del país, donde confluyen trenes provenientes de toda Europa y las más importantes líneas de metro de Ámsterdam.
Fue la primera estación de los Países Bajos para cuya construcción se convocó a un arquitecto (los proyectos de este tipo eran encargados normalmente a ingenieros). El lugar elegido, en plena bahía IJ enfrentando a la ciudad, exigía un tratamiento especial y el elegido para encarar el proyecto en el aspecto artístico fue el arquitecto P.J.H. Cuypers, mientras que el ingeniero A.L. de Gendt encaró los aspectos constructivos y L.J. Eijmer tuvo a su cargo las estructuras de techado de las vías. Es de notar la semejanza arquitectónica entre la Estación Central y el Rijksmuseum, también obra de Cuypers, que data del mismo período.
El emplazamiento elegido originó no pocas protestas ya que implicaba el cierre del embarcadero en Damrak, el antiguo puerto. Algunos sugerían la zona de la Leidseplein como alternativa, pero finalmente fue aprobada la primera idea. Para semejante proyecto fue necesario el rellenado de tres islas en la bahía IJ y, como para todos los grandes edificios de la ciudad, la utilización de miles de pilotes de madera (aproximadamente 8600) para soportar la estructura y hacerla segura teniendo en cuenta la naturaleza inestable del subsuelo.




