La iglesia está vinculada con el monasterio de hermanos franciscanos, fundado en el siglo XIII. Construida hacia finales de este siglo, ella posee unas dimensiones gigantescas: una vez que nos encontremos en su interior, nos quedamos absortos ppor el largo de su nave central, así como por la vertiginosa altura de 30 metros.
El incendio que destruyó una gran parte de la Ciudad Vieja en 1689 obligó la reconstrucción parcial del edificio. En la nueva fachada encontraremos tres bajo-relieves de gran tamaño, cuyas escenas representan la apoteosis de San Francisco, Santiago el mayor rodeado de pelegrinos y la apoteosis de San Antonio de Padua.
En el interior destacan sobre todo dos obras maestras del arte barroco: la pintura del altar que representa el Martirio de Santiago y la imponente monumento funerario esculpido del gran orador de a orden de Malta, Jan Václav de Mitrovice. La bóveda está decorada con frescos en trampantojo.
Un descubrimiento aún más macabro y sorprendente… es el brazo humano momificado que se encuentra suspendido en uno de los muros: cuentan que un ladrón trato de robar las joyas de la virgen y que la estatua le atrapó el brazo… brazo que al final debió haber sido cortado para poder liberar al culpable.








