El Callejón del Oro es una calle corta, estrecha y preciosa situada en el interior del Castillo de Praga. Debe su nombre a los orfebres que la habitaron en el siglo XVII.
El lado izquierdo está ocupado por casitas de colores que fueron construidas en los muros del castillo. Estas casas se construyeron a finales del siglo XVI con el propósito inicial de dar cobijo a los 24 guardianes del castillo.
Un siglo después de ser construidas, el gremio de los orfebres ocupó las casas y la modificó. Habitaron en ellas varios siglos.
Hacia el siglo XIX fueron habitadas por mendigos y delincuentes de Praga. En el siglo XX fueron desalojados y las casas se han convertido en tiendecitas de marionetas, cristal y otros productos típicos.
El Callejón del Oro es especialmente conocido porque en la casa número 22 vivió Franz Kafka entre 1916 y 1917.


