La Catedral es de origen románica (siglo XII), con reelaboraciones góticas (siglo XV) y añadiduras renacentistas; la frente tiene un grandioso pórtico avanzado de dos plantas, adornado por relieves de maestro Nicoló (siglo XII) y el campanario del Quinientos es obra del Sammicheli.
El interior tiene una estructura gótica y está dividido en tres naves por altos pilares en mármol rojo; en las capillas y en el presbiterio, cerrado por un recinto de columnas del Sammicheli, hay conservadas diferentes pinturas y esculturas de los siglos XIV-XVI.
Sobre la izquierda del Duomo se abre un Claustro románico sobre columnitas binadas, con restos de mosaicos paviméntales de la basílica paleocristiana; se puede acceder a la iglesita de S. Elena, románica sobre estructuras paleocristianas y al antiguo Baptisterio de S. Giovanni in Fonte, con pila bautismal octagonal del Doscientos.



































