El Panteón es uno de los monumentos mejor conservados de la Antigua Roma. Se encuentra erigido en la plaza de la Rotonda, y primero fue levantado por Agripa, para ser posteriormente reconstruido en época de Adriano en la misma ubicación, tras sufrir un gran incendio.
De casi dos mil años de historia, impresiona pensar todo lo que ha pasado delante de este imponente edificio. En sus orígenes, estuvo dedicado a los dioses como refleja su nombre, pan significa todo y Teos, dios. Más tarde, paso a ser lugar dedicado al culto cristiano.
Es un claro ejemplo de cómo era la construcción en la época romana, con un cierre del espacio, dando así una un gran efecto de volumen. Se levantó sobre ladrillos y argamasa, utilizando arcos de descarga entre sus muros, y dando al cuerpo del edificio una forma cilíndrica, con la misma anchura que altura.























