La llamada casa de Adán y Eva o el Árbol de la Vida se construyó a finales del siglo XV a la cabeza de la catedral. Con sus laterales de madera y su enigmática decoración, es uno de los mejores trabajos de carpintería de la Edad Media francesa. Toma su nombre de las figuras de Adán y Eva ubicadas en el poste de la esquina de la planta baja.


