Las murallas de Toledo son a partir de la época islámica cuando hay vestigios y documentación de su existencia. Su trazado fortificado coincide con el que se mantiene en la actualidad. Cuenta con todos los elementos que aseguraban entonces su defensa como torres, puertas (Cambrón, Bisagra, Valmardón, Alcántara, Alfonso VI…etc.) corachas, puentes y pequeños reductos fortificados de su entorno. Se observa aún hoy en día que el trazado de estas defensas se adecuaba al esquema hispano-musulmán con su alcazaba, medina y arrabales, cada uno de ellos con sus respectivos recintos amurallados.








