El convento de la Madre de Dios es un edificio de la ciudad española de Toledo, fundado a finales del siglo XV como beaterio por Leonor y María de Silva, hijas del conde de Cifuentes. El convento, de la orden dominica, crece desde finales del XV hasta mediados del XVII, dando como resultado el típico complejo conventual articulado alrededor de patios.
