El templo fue construido por la Compañía de Jesús entre 1584 y 1599, de ahí la denominación popular que recibe. Originalmente estuvo dedicado a san Lorenzo. Tras la expulsión de la Orden de España en 1767, el edificio quedó convertido en parroquia-santuario al colocarse en su interior la imagen de la Virgen de la Calle, que recibía hasta entonces culto en la iglesia de san Bernardo.

