Esta pequeña capilla, dedicada originalmente a la Virgen de las Nieves, se alzó en época musulmana en lo que era el barrio cristiano y, en la actualidad, está dedicado al culto del apóstol Santiago (Sant Jaume). Es un edificio de planta cuadrangular, de pequeñas dimensiones, situado en plena calle Mayor. La capilla fue rehabilitada en el S. XIX gracias al obispo Tomas Costa y Fornaguera, quien el 1877 encargó el proyecto al arquitecto diocesano Celestí Company.
