Situada en el extremo meridional de la Alcazaba, junto a la antigua puerta y cuesta de Vera Cruz (hoy de San Andrés), cuya defensa garantizaba, la casa-fuerte de los Escobar se estructura en dos grandes bloques paralelepípedos: uno, el más antiguo (s. XV), funcionaba como torre defensiva, sobre el que, no obstante, se realizaron importantes transformaciones durante el reinado de Isabel I de Castilla —vanos en arcos conopiales y car paneles, decoraciones de bolas,…; otro, de usos residenciales, menos elevado pero igualmente potente, ejecutado la primera mitad del siglo XVI.
